OBRAS 2004 EN DIRECTO (2008)
Firmar contrato con una discográfica puede llegar a experimentarse como lo más similar a venderle el alma al demonio, exagerando un poco.
El sello Pelo Music fue el encargado de reeditar los dos primeros álbumes independientes de Callejeros (“Sed”, 2001, y “Presión”, 2003), cuando los pibes comenzaban a hacer espuma, y también lanzar “Rocanroles sin destino” (2004). Tras el 30-D, que siempre termina encastrado en las notas que hablan de las vicisitudes de la banda de Villa Celina, “Señales” (2006) fue el cuestionado y desgarrado cuarto material, apadrinado por la empresa de Pelo Aprile, y ya para lo que sería “Disco Escultura” (2008), entre rumores de separación, los encargados de distribuir el arriesgado nuevo disco sería la propia intentona, nuevamente independiente, “Rocanroles Argentinos”.
Pero quizás el show de Obras Sanitarias, lo que para la época fuese “el templo del rock” y no “el estadio de la gaseosa”, cuando los Callejeros presentaban allá por el 2004 sus dos primeros trabajos y un adelanto (saldría en diciembre) de uno de los grandes discos contemporáneos (”Rocanroles sin destino”), el registro que tomó Pelo, para completar el contrato incumplido, salió a la venta bajo el nombre “Obras 2004 en directo”, inclusive en el mismo año en que la banda afronta “situaciones” judiciales y ya promocionó en vivo “Disco Escultura”.
Según DBN (Distribuidora Belgrano Norte), en una circular, los conciertos corresponden al 30 y 31 de julio de 2004 y constan del “potente sonido logrado por Callejeros, acompañado por un coro constante de una multitud que no para de rugir/delirar/saltar/cantar hasta finalizado el show”. “Presión” es el corte de difusión y en concepto se habla de recitales que al día de hoy, serían aprobados, en general, por los fanáticos. Cinco inéditos: “No Somos Nadie”, “One after 909? (Lennon/McCartney), “Armar de Nuevo”, “No Volvieron Más” y “Lejos del Cielo” (una de la más demandadas, pese a que hace varios años dejaron de tocarla) se agregan a un pack de lo que sería lo nuevo: “Rocanroles…”.
El sonido no es impecable y tranquilamente podría consistir en un “pirata” de consola (y lo es). Se rescatan las continuas apreciaciones entre tema y tema de Patricio Santos Fontanet, que lo alejan de la imagen de rockstar caracúlico/desinteresado, que terminaron etiquetándole los medios. Un arranque preciso con “El nudo” depara más de treinta canciones a pleno, y la particular versión, sólo con viola y falsetes de Pato, para “Lejos del cielo”: “un nuevo himno gay ha nacido” tira sobre el final, para ir armando este disco doble.
DISCO ESCULTURA (2008)Trece canciones, palos y mucha influencia rítmica en éste trabajo de Callejeros.
“Disco Escultura”, es el quinto disco de la banda de Villa Celina, que cuenta con un packaging novedoso y recargado en la temática de la mitología griega. Con dibujos y diseños de Daniel Cardell y Paula Mangone, el booklet simula un acta judicial, un convenio, un contrato (del “Juzgado de Los Invisibles”), del que sólo tienen conocimiento aquellos que coquetean con las leyes.
Al igual que su antecesor "Señales", es un disco melancólico y nostálgico salvo que la incertidumbre de “ver qué pasa” ha quedado cajoneada con este último tras las dosis de refuerzo, apoyo y masividad devenidas luego del lanzamiento de aquel material post 30-D.
Será prejuzgado pero podría haber tenido un tenor crítico superior. Es un álbum maduro y profesional. De garage, tal vez low fi, y no necesitó quizás tanto mastering, pero es musicalmente explorativo. Un funk contestatario (“Guiños” -letra de Juan Carbone-) demuestra “que la estatua de la entrada tiene los ojos tapados”, dando la bienvenida a trece canciones que incursionan sobre distintos ritmos. Una intro que describe, a criterio de Callejeros, el paño (los tribunales) en el que pronto volverán a defenderse. De allí en más, los vientos atraviesan cada uno de los temas en un ambiente por momentos un tanto groove. Todo lo que pasó cambió la forma de escribir de Pato Fontantet. Las letras tienen un estilo mucho más personal. En el rock “El espejo” el líder parece mantener una charla consigo mismo, donde juega con fragmentos de otras canciones callejeras. Una flauta traversa trae, “La canción”, un reggae a dúo con Estela Carbone. Rock con sello callejero para “Rehén”. Otra en primera persona. La autobiografía de un rockstar de barrio que ve “crecer a tus hijos como si fueran míos” (¿los fans?). Juancho Carbone acuna un bolero, oda a la soledad para “Esa invisible línea” y un teclado reviste las paredes del “Más allá”. También hay ranchera. Sí… “Quedó” que es una clara referencia a la pasta base, y de nuevo rocanrol con “Siempre un poco más”, que cuestiona hasta el hartazgo absolutamente todo. Maxi Djerfy y Pato se hacen cargo del otro reggae, “El ignorante”, de extensa letra para esperar “Lo que hay” y bajar algunas líneas más. “Señales sale $60 y yo no cobro una mierda”. Una versificación de las más completas para Callejeros que reparte para todos lados.
Llegando al final, “Canción de cuna para Julieta” es dedicada a la hija de Elio Delgado. “Si querés que sea yo”, rocanrolera habla en un fragmento de aquella “noche pordiosera” donde Callejeros volvió a tocar junto a Jóvenes Pordioseros. “Porque no mato, ni violo, ni estafo. Hago rock…” con voz nasal escupe Santos Fontanet. Lo más extraño son las reminiscencias de la jota española en la musicalidad de “Pompeya”. El último de “Disco Escultura”. El “Mañana en el Abasto” de CJS. Desgarrado, arrabalero, triste y crudo es un homenaje al barrio porteño de Parque Patricios. La voz de Pato se luce en todo el álbum. Su gola parodiante de tanguero acompaña a una imagen contestataria. Todo lo que le pasó a la banda mutó la manera de componer, transmitiendo textos muy propios. “Disco Escultura” irradia onda negativas conducidas por el fino hilo de lo que, para ellos, son verdades. Hay un crecimiento importante y permanente en lo musical y una necesidad de buscar aliados e identificados con la réplica en su música. Cierto eclecticismo favorecen a ubicar a Callejeros como una banda muy particular, por su nueva búsqueda sonora y porque por más bueno que sea lo último ya todos saben qué es lo que más le importará a los medios.
SEÑALES (2006)Su contenido es un libro de justificaciones y quizás el trabajo más permeabilizado por una tragedia de la historia del rock local
Por el año 2006, gris, sentimental y repleto de mensajes explícitos de autoconvencimiento se presentó “Señales”. Atravesado por la transversalidad del 30-D y algo politizado como anteriores conviven frases emotivas, vientos, guitarras desgarradas y la particular voz del frontman Fontanet más arrabalero que nunca; en una especie de crooner del rock barrial.
Aunque algunos de los versos son anteriores a la tragedia es inevitable descontextualizar porque remiten imaginaria e inconscientemente a Cromañón.
Imposible despojarse del 30-D al escuchar “Señales”. Más allá del contexto es el disco profesional de la banda. No tiene un final feliz pero de eso se trata… de no olvidar, pero tratar de consolar a los “invisibles” y “a todos aquellos que de alguna u otra manera nos ayudan a seguir caminando”. Pero atención. El derecho a réplica no debe expresarse en los discos, las culpas o inocencias se esclarecen en la Justicia y el arte, por suerte es otra cosa.
ROCANROLES SIN DESTINO (2004)Un año después de su anterior trabajo "Presión", “Rocanroles Sin Destino”, su cuarto material presentado a fines del 2004, ofrece una gran cantidad de canciones aceleradas y de fragmentos altamente coreables, más un puñado de composiciones que rompen todos los esquemas y muestran nuevos colores en la banda de Villa Celina.
Temas rebeldes, valsecitos, críticas a las barbariedades de la actualidad; forman parte de lo que es sin dudas un disco bien rocanrolero, arreglado y de muchos momentos vibrantes, que hasta viene con paradoja incluida.
PRESION (2003)“Presión” es el segundo disco de la banda y, al igual que el debut, fue editado en forma independiente. Musicalmente, la banda tiene una formación clásica con un cantante, dos guitarras, bajo y batería, más el saxo de Juan Carbone que le da un toque “redondo”. Pueden pasar del rock and roll más puro, como la apertura en “Otro viento mejor”, al hard rock de “Presión”, a una balada como “Duende del árbol” o, incluso, a un tango como “Fantasía y realidad”.
Es el material que le da a Callejeros una personalidad bien clara y aquellas características que los alejan de la obviedad. Una de ellas es el cantante, Patricio Santos Fontanet, heredero del Indio Solari y de Ciro Martínez de los Piojos, pero al mismo tiempo original y personal.
Es cuando el grupo desplega sus alas hacia nuevos horizontes, levantando vuelo del simple mote de banda de rock n roll. Si bien este es el estilo predominante a lo largo de la placa, también hay un tango, un tanto clicheado, pero con una letra muy piola. En las 14 canciones se deja escapar el gusto del grupo por las canciones de barrio, de los amigos y de perdedores heroicos. Lo más destacable es el buen manejo de la voz y los arreglos que incluyen percusión, sitar y violines.
SED (2001)Escuchando Sed, el primer disco de Callejeros, uno puede imaginarse en un sótano de algún barrio viéndolos en vivo, o en su sala de ensayo de Villa Celina que es de donde son oriundos. Más allá de las claras y notorias influencias -Chuck Berry. Creedence, La Renga, Los Redondos-, Callejeros tiene vida propia. Sobre todo por sus letras y por el intento de que las melodías sean protagonistas de este camino que recién comienza y que, por lo visto, tiene cuerda para rato. ¿Lo mejor del disco? Los invisibles (''Agitan rocanroles irresistibles, piden que sus críos se salven y no piden más), Vicioso, jugador y mujeriego (la historia de un pastor...), Sonando (''Será que el fabricante de modas de todas las semanas, el que no sabe nada, no nos convenció'') y la balada Jugando. ¿Quieren rock?